Monday, October 03, 2016

Entrevista a Rey Andújar de Chicago


Entrevista a Rey Andújar de Chicago por Xánath Caraza

Rey Andújar de Chicago


Xánath Caraza (XC): ¿Quién es Rey Andújar?



Rey Andújar (RA): Rey Andújar es un tipo multi-interesado que aborda varias líneas artísticas desde la escritura, el cuerpo y el lenguaje. La escritura es en realidad la manera de organizar las cosas, los pensamientos, las dudas y las intuiciones. El cuerpo es para mí fuerza y reflejo… logro entender e interactuar con el lenguaje a partir del cuerpo y el espacio. No trabajo necesariamente con el público en mente pero sí espero que estas cosas sean transparentes cuando presento mis resultados, cuando los comparto con los demás.





XC: ¿Quién o quiénes guían tus primeras lecturas?



RA: Mis primeras lecturas fueron intuitivas. Mi primer contacto con la literatura fue gracias a un accidente, ya que en mi casa andaba rodando el tomo sexto de la enciclopedia El nuevo tesoro de la juventud y en nuestro hogar, en donde los recursos eran limitados, ese libro se convirtió en una suerte de juguete, luego fui creciendo y pasó a ser guía y amuleto. Muchas de las historias que me interesan ahora, salen de esa primera lectura. En mis años de secundaria trabajé en la biblioteca del instituto y compartía una seria actividad deportiva (gimnasia, baloncesto, karate y béisbol) con la lectura y el estudio. Leía de todo, tanto poesía romántica como manuales de álgebra o mecánica. Al salir de la secundaria fui a una librería y compré Cien años de soledad. Luego le dije a un amigo, que era profesor universitario, que me interesaba la literatura, que quería ser escritor. Ese amigo me regaló Memorias de Adriano de Yourcenar y algo cambió en mí. Se abrió un mundo de posibilidades ante mí. Escribí poemas como todo chico joven pero no se los mostré a nadie. Luego de unos viajes y algunos negocios que no dieron resultado, entré a la facultad de negocios de la universidad y empecé a trabajar en McDonalds en el área corporativa. En la universidad empecé a leer a Borges y a Cortázar. Garabateaba poemas y obras de teatro pero no le mostraba eso a nadie. Hice una maestría en Gerencia de Mercadeo y me fui a Estados Unidos. Para ese tiempo ya era un lector súper disciplinado y estaba loco con Bryce Echenique. En Nueva York, bajo su influencia, escribí mi primer cuento, El factor carne.



XC: ¿Cómo comienza el quehacer literario para Rey?



RA: El primer cuento que escribí fue El factor carne. Estaba en Nueva York. Fui con la intención de estudiar mercadeo pero en realidad estaba escapando de República Dominicana por varios motivos. Conocí mucha gente interesante, tomé talleres y estudié y leí bastante. Digamos que tomé ventaja de las posibidades culturales que una ciudad como Manhattan puede ofrecer. Una noche leyendo poesía en una cantina, mi amigo puertorriqueño Urayoán Noel me dijo algo que yo venía sospechando, “Poeta, usté no es poeta”. Lo hizo para alentarme a escribir cuentos y me fui a casa y conté algo basado en mis propias experiencias justo antes de dejar Santo Domingo. Escribí queriendo imitar a Bryce Echenique pero no me salió. Una amiga envió el cuento a un concurso entonces muy importante: El Concurso Nacional de Cuento del Banco Central. Quedé entre las menciones, lo cual, considerando lo que era, pues era muy importante para un chico desconocido, que estaba digamos empezando. Hice muy buenas relaciones con varios escritores a los que admiraba, y aprendí bastante de sus consejos. Digamos que ahí empezó todo.

          Pero mi primer libro publicado fue una novela breve. El hombre triángulo lo escribí también en Nueva York, aunque lo publiqué en Dominicana mientras vivía en Cabarete escribiendo lo que después se convirtió en Candela. Primero salió una versión de autor que tuvo una buena pero limitada acogida. Es cuando se publica con la Editorial Isla Negra en Puerto Rico que la novela toma vuelo internacional digamos, que me expone a círculos de lectura más amplios, inimaginables para mí mismo, un escritor desconocido que no vivía en la ciudad. La relación con Isla Negra, con Carlos Roberto, con Puerto Rico, ha sido fundamental para mi escritura, incluso para hacerme un escritor más dominicano, más antillano.





XC: ¿Tienes novelas favoritas de otros autores?



RA: Bastantes. Es uno de los géneros que más disfruto leer. Como muchos muchachos de mi edad pues empecé leyendo todo el Boom Latinoamericano, aunque esa fiebre fue luego suplantada por textos que sugerían los propios autores de aquel fenómeno. Llegué a Faulkner por García Márquez, a Rimbaud por Vargas Llosa, a Joyce vía Borges, quien también me llevó a leer a Stevenson, a Macedonio… Recuerdo las novelas que estaba leyendo cuando escribí las mías. Cuando me encuentro perdido, de tiempo en tiempo, siempre regreso a Yourcenar, a quien aprendí a leer mejor gracias a una gran escritora dominicana, Aída Cartagena Portalatín.



XC: ¿Cómo es un día de creación literaria para Rey?



RA: Tengo variadas actividades pero todas están ligadas o comandadas por el deseo de escribir. Regularmente empiezo muy temprano, cuando todo está en silencio, y trabajo en notas que ya me he dejado el día anterior. Trabajo por breves sesiones de no menos 40 minutos y que no pasan de hora y media. Mi capacidad de atención es muy corta. Escribo acerca de las clases que dicto, de mi laboratorio sobre la investigación corporal y los proyectos que esté desarrollando en ese momento. Hago muchos bosquejos antes de dar pie a cualquier proyecto. Los bosquejos me ayudan a no perderme, aunque a veces me siento frente al papel sin nada preconcebido. Regularmente hago dos o tres sesiones de estas al día. Una muy temprano, otra en algún momento preplaneado durante el día, y luego una sesión final, que sería la que prepararía la sesión del próximo día. Ando con una mochila en donde tengo los materiales que uso para trabajar, así que puedo escribir en cualquier lugar, no tengo un sitio, una oficina o una habitación en específico. Trato siempre de escribir al pie del plan o el proyecto y no por gusto o distracción.



XC: ¿Cuándo sabes que un texto está listo para ser leído?



RA: Como escribo bajo los bosquejos que te he mencionado, pues tengo siempre una idea del destino de la historia, pero es el proyecto o el mismo texto lo que me dice que ya está listo, al menos para que salga de mis manos, ya que no creo que la obra termina conmigo, al contrario, empieza con el lector. Tengo amigos cercanos que leen mis manuscritos y me dan sugerencias. Para ello sigo una regla de San Agustín: Para lo debatible, la variedad; para lo innegociable, la unidad; para todo, caridad.





XC: ¿Qué tanto hay de República Dominicana en lo que escribes?



Pues mucho, sobre todo el lenguaje, las comidas, bebidas, canciones y acentos. Mis cuentos y novelas ocurren en el Caribe o algún no lugar, pero sin importar donde sea, siempre hay una fuerza dominicana gobernándolo todo, y yo no resisto ni contengo este deseo. Y digo deseo porque toda mi escritura es un ejercicio del deseante, del que no está. No de nostalgia, sino de deseo.



XC: ¿Cuál piensas que es tu papel como activista cultural? ¿Crees que hay alguna responsabilidad?



RA: No lo veo como una responsabilidad. Trato de escribir lo mejor que puedo y compartir otras lecturas, puntos de vista, escrituras, que me parecen pertinentes. Mi trabajo en la revista Contratiempo es básicamente eso, mantener una comunicación con la cultura y la comunidad.





XC: ¿En qué proyecto/proyectos estás trabajando ahora?



RA: Estoy trabajando en un par de proyectos cinematográficos, todo ello a la par de mis clases en la universidad, que ocupan la mayoría de mi tiempo.



XC: ¿Qué consejos tiene Rey Andújar para otros escritores que comienzan?



RA: Control what you can control.





Rey Andújar es autor de varias novelas y cuentos, entre ellos El hombre triángulo (Isla Negra Editores) y Candela (Alfaguara), seleccionada como una de las mejores novelas del 2009 por el PEN Club de Puerto Rico. Los cuentos de Amoricidio recibieron el Premio de Cuento Joven de la Feria del Libro en el 2007 y fueron publicados por la editorial Agentes Catalíticos en Puerto Rico. Su colección de cuentos Saturnario fue galardonada con el Premio Letras de Ultramar 2010, traducida al inglés y publicada por Sietevientos en Chicago y México. La editorial mexicana Librosampleados publicó el cuento Ecuatur, que obtuvo el primer lugar en el Concurso de Cuento de Northeastern University. Su novela Los gestos inútiles recibió el VI Premio Alba de Narrativa Latinoamericana y Caribeña, durante la Feria del Libro de la Habana 2015.








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