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Sunday, April 13, 2025

“Verdiazul movimiento / Blue-Green Movement / Γαλαζοπράσινη κίνηση” by Xánath Caraza

“Verdiazul movimiento / Blue-Green Movement / Γαλαζοπράσινη κίνηση” by Xánath Caraza

 


Ritmo constante aletea

frente a la ventana,

fugaz saludo con olor a miel

verdiazul movimiento llena

la vista esta mañana

en medio del caos.


 

Blue-Green Movement

 

Constant rhythm of fluttering wings

before my window,

a brief greeting and the scent of honey

blue-green movement fills

my view this morning

in the midst of chaos.

 

Xanath Caraza

Γαλαζοπράσινη κίνηση

 

Σταθερός ρυθμός φτεροκοπά

μπροστά απ’ το παράθυρο,

φευγαλέος χαιρετισμός με μυρωδιά από μέλι

γαλαζοπράσινη κίνηση γεμίζει

τη ματιά το πρωινό τούτο

στη μέση του χάους.

 

 


“Verdiazul movimiento” is part of the collection Lágrima roja (Editorial Nazarí, 20217). “Verdiazul movimiento” by Xánath Caraza was originally written in Spanish.

 









“Blue-Green Movement / Γαλαζοπράσινη κίνησηare part of the collection Red Teardrop / Κόκκινο δάκρυ (Pandora Lobo Estepario Productions, 2022). Translated into the English by Sandra Kingery and Aaron Willsea. Translated into the Greek by Natasa Lambrou.

 

Cover art by Miguel López Lemus

 




Images by Steve Holland

 

  

Monday, August 30, 2021

Experiencia de un viaje íntimo, melódico y cautivador en ‘Ejercicio en la oscuridad’ de Xánath Caraza por Álvaro Torres-Calderón

Experiencia de un viaje íntimo, melódico y cautivador en ‘Ejercicio en la oscuridad’ de Xánath Caraza por Álvaro Torres-Calderón

 


Leer el poemario fue un viaje cautivador de imágenes poderosas en los que se combina la naturaleza, lo onírico, el cuerpo y el mismo proceso de la creación poética como elemento regenerador del espíritu. Los poemas fluyen por la abundancia de recursos que utiliza la poeta para representar el lenguaje de la naturaleza, como el uso de aliteraciones, repeticiones, onomatopeyas, personificaciones y metáforas. Los versos en prosa determinan las experiencias de la narradora. Un punto llamativo son las palabras destacadas en negro que se entretejen al final del poema como la idea central o como resumen en un pequeño poema dentro del mismo poema. Las traducciones de cada poema por Sandra Kingery mantienen el mismo espíritu de la autora, con elecciones cuidadas en cuanto a frases idiomáticas, lo semántico y sintáctico. Así mismo, es cautivador cómo los poemas tienen una representación gráfica que enfatizan su plasticidad, gracias a la mano de Tudor Serbanescu. Como se menciona en el prólogo, este poemario cuenta con tres secciones escritas en diferentes lugares: Tierra fértil en el clima templado y tropical de México, Las planicies en el invierno de Kansas City, Missouri y Puntuación aleatoria en la primavera de Vermont.

 

En Tierra fértil, la naturaleza se manifiesta como una sinfonía de movimientos que conectan con el ámbito de la voz que narra. Lo hermoso es que los poemas pueden leerse en cualquier orden y cada uno mantiene su individualidad; pero leí los poemas en el orden en que aparecen y mantienen una secuencia: una introducción, un in-crescendo y un poema al final que puede ser tomado como la resolución o reflexión de cada sección.

 

La voz poética nos presenta un bosque sinfónico en el que naturaleza y humanidad se mezclan reflejando un lienzo de vivacidad musical y poética. Las imágenes se suceden a buen ritmo y nos sitúan en el momento que la narradora experimenta. La lluvia se personifica y canta a través de cada gota que toca las hojas de los árboles, que juntas se convierten en un sonido de ritmo constante, repetitivo y agradable. En eso, la niebla de color nacarado se une al paisaje musical. Hay una fusión sensorial de sonido y vista.

 

A medida que avanzamos en la lectura, nos adentramos en el espíritu de la poeta, quien, influenciada por la lluvia, siente melancolía, nostalgia de espacios y tiempos lejanos y lamenta los desamores. Los llora como acción necesaria para purificar el alma y abrir los ojos ante el amanecer que se muestra con el sonido de las aves, las hojas y la humeante taza de café. Los recuerdos se activan, porque es una imagen que antes la poeta experimentó, permitiéndole respirar y encontrar un paraíso. Es un paraíso que reconforta, en el cual la voz poética toma energías para regenerarse, y al buscar ese lugar idóneo convierten a su espacio en fértil y por tanto se conectan con su corazón formando la idea de esencia, origen y fertilidad de la tierra en la que se halla. Es un reencontrarse. Es viajar a este paraíso para colmarse de energías, para reflexionar y sanar de heridas mortales.

 

Xánath nos muestra un poco más de esa comunión de sentidos con su poema “El chinini”, en el que podemos relacionar la vista del árbol de chinini, árbol mesoamericano cuyos frutos son similares a los aguacates y son muy preciados en la zona de Veracruz, lugar de origen de nuestra autora. A ello se une el trinar de una oropéndola, un ave que también es típica de la región mesoamericana. El aroma del pachuli humeando termina por decorar no solo la idea de aquel espacio y momento placentero sino también presentarnos una copa de poción mágica sobre la mesa, plasmada sobre la hoja escrita de la poeta.

 

Parte de ese proceso regenerativo es el poema “Respiración”, entendiéndose como el aprender a vivir apreciando cada instante. Una suerte de carpe diem enfatizando el disfrute intenso de cada instante de vida y de naturaleza. El final de aquel poema se resume en “Pasión sin dolor efímera respiración”. La vida en la visión del poeta, así como esa respiración efímera implica también un momento, una sílaba, una imagen, sinestesias hermosas que la poeta nos presenta en “el soplo de acuática melodía”, en las jacarandas, en el trascurrir de la vida de las flores, cuyos pétalos van cayendo en un pozo, y el anochecer invernal en forma de aleteos de aves.

 

En “Se extiende en las manos” se enfatiza lo táctil, la absorción del agua del amanecer, el abrazar en la noche y el encanto sutil. El sentir del frío en el alba. Ese sentir es vivir, es parte de la sílaba melódica, de la respiración efímera, por lo tanto, el dolor es reprimir las emociones o como refiere la voz poética, es “morir en vida”. La poeta busca claridad y lucidez ante la pregunta de lo que significa vivir con ganas y felicidad. La respuesta está en las dos líneas al final: “Morir junto a ti” siendo consecuente con la idea secuencial que se va dando en el orden de los poemas, esa respiración efímera, ese instante de disfrute se comparte y se vive intensa y libremente.

 

En “Palabra que se crea”, gusta mucho la idea de la poesía como inspiración o “corriente eléctrica” que es parte de ese instante. La poesía es la luz en la oscuridad, es el soplo o aliento divino que nos inspira y nos hace pequeños creadores de vida. Al crear, nuestra obra queda plasmada y perenne, y adquiere vida; así en “Subsuelo” nuestra inspiración se materializa en tinta que se plasma en las páginas y perduran, haciendo que la respiración efímera, el instante, la vida, queden enraizados en el papel y en la memoria. El proceso de poder ingerir la naturaleza que se observa es terapia que ayuda a fluir la lluvia del corazón y a alimentar el espíritu. Las “hortensias” a las que se refiere la poeta son aquellas flores o imágenes bellas que han limpiado el corazón herido. La lluvia cesa y el alma se purifica, la energía crece y hierve como lo podemos notar en “El ojo de agua”. La consecuencia es que la misma naturaleza regeneradora limpia el espíritu y aleja los miedos que pueda haber en la superficie.

 

En cuanto a la sección de Las planicies, en el poema “Una luz verde”, entre los elementos melódicos y plásticos, la voz poética se pregunta sobre la felicidad. Es un intervalo donde la respuesta parece ser una luz verde en el crepúsculo, que abriga el corazón y derrite el hielo.

Vemos que el tema onírico toma mayor protagonismo en estos poemas y en los que la noche es propicio lienzo para delinear imágenes o sueños en capítulos.

 

En “El fondo lunar”, la poeta nos extiende un deseo de recuperar un mundo mejor enfatizando la esperanza de la alegría con la cual la naturaleza de la tierra brille nuevamente en “flores desbordadas de color” y “cascadas de luz” o en el canto de las rocas al contacto del agua. Hay un deseo profundo de que los sueños de un planeta mejor se concreten. Asimismo, notamos incertidumbre y miedos ante lo que pueda venir en el camino de la narradora. Sin embargo, el resplandor que se menciona parece adquirir un valor de esperanza, como la oportunidad de renovarse. Serán quizá las voces ancestrales de las que habla la autora en “Otro lugar”; y que hacen que se mantenga el “Corazón de jade”, apasionado, vivo en el centro del cuerpo a pesar de la frialdad ‘calcinante’ del invierno. La naturaleza se personifica, toma cuerpo quien la siente y anhela libertad, abundancia y amor. Se torna en una espera que llegará a su fin en el momento justo y que el sonido de la serpiente de cascabel representa el paso del tiempo, la memoria y el origen.

 

Estos símbolos son producto del proceso de la escritura y la creación, son poesía que se origina del interior y que inspiran a la voz poética recordar su pasado para encontrar una luz de sosiego.

En el poema “Las planicies” se puede ver la idea del origen del lugar, la influencia indígena, lo gélido del tiempo en invierno y la combinación de “danza y melodía” que como en una ceremonia ritual se invocan a las voces divinas, se contempla la faz de la luna y se vuela al silbido del viento.

 

La naturaleza, lo onírico y la memoria del pasado tienen un rol preponderante en la mayoría de los poemas de esta sección, y presenta la vida en constante lucha con la nieve y los tornados, entre la muerte del espíritu y la chispa de la creación de vida en el proceso de la escritura o la poesía como lo podemos ver en poemas como “Cálida luz de las gotas”, “Tornado de recuerdos”, “La pluma” y “Luna de invierno”. El proceso creativo de la poesía disipa los miedos, que se transforman en recuerdos en blanco y negro. Los miedos son “el jaguar onírico” que la voz poética menciona en “Luz artificial”, poema final de esta sección.

 

En la última sección, Puntuación aleatoria, se comienza con lo simbólico del paisaje, el azul de las flores, del cielo y del lago que dan color al frío matutino, en el que las aves danzan entre el aire y el agua. Lo que los miedos a la incertidumbre eran uno de los elementos de la sección previa, en la última sección, la esperanza es “la fiel compañera” que acompaña en el tiempo efímero de la vida, como el barro que se deshace fácilmente. Cada elemento de la naturaleza produce ilusión, el río es el vehículo de las pasiones y siempre tendrá un resplandor como “las líneas doradas” en “Al otro lado del río”. Ese resplandor dorado representa la esperanza, la luz al final del camino que recompensa la constante lucha contra la oscuridad del mundo, los miedos humanos, la incertidumbre del tiempo que se nos escapa de las manos y sin embargo extendemos nuestros dedos hacia la naturaleza que siempre está viva para sentir que existimos y para reconectarnos con ella.

 

Un poema que establece un pequeño alto y es representativo en esta sección es “En el jardín”. Además de ser un tributo a la poeta Emily Dickinson, revela elementos que son características importantes de la poesía de la poeta americana nacida en Amherst, Massachusetts, y con los cuales Caraza se identifica, como son la puntuación aleatoria, lo no convencional, el comportamiento azaroso y misterioso de la naturaleza, la eternidad, y el aislamiento de la autora para dirigirse al mundo desde su jardín, aquel paraíso de bosques, mariposas, aves y sinfonía constante.

 

En esta sección se escucha hablar a los arces, y nos llevan a imaginar los secretos de los bosques, nos hace pensar en su sacrificio al ser cortados en beneficio de la humanidad y nos transmite el deseo de la voz poética de querer formar un solo ser con la naturaleza, buscando un nuevo amanecer primaveral, después que “La hora azul” se haya ido. El deseo de la poeta se ve materializado en “Ventanas de felicidad”, en las cuales tenemos imágenes simultáneas de las buenas noticias como “un libro terminado, la noticia de un viaje, alguien que recuerda [los versos de la poeta]” y la celebración de la naturaleza reflejada en el sol que brilla y los animales salvajes asoleándose con la poeta. Finalmente llega la primavera en lluvia, en el sol que titila, en el caprichoso vuelo de las gaviotas, en el misterio y comportamiento aleatorio de la naturaleza, de la creación y de la poesía misma. La inspiración motiva el soplo de vida cuyo origen es divino y se plasma en lo natural y lo humano fluyendo como el agua, que brota del subsuelo y que irónicamente nace de la oscuridad, ya sea del día o de la noche o de los mismos miedos y dudas humanas.

 

Para concluir, Ejercicio en la oscuridad de Xánath Caraza es un viaje que muestra imágenes vivas, que se convierten en luminosidad para el espíritu, la plasticidad de sus versos lleva al lector a lugares en los que otros no lo pueden alcanzar porque la naturaleza entra en armonía e intimidad con uno mismo y disipa las dudas y miedos. Es una unidad, tiene secuencia, el proceso de la creación poética es una terapia en busca de respuestas y es regenerador del alma que comparte sus emociones con la naturaleza formándose un todo, sin importar los diferentes climas o geografías. Es la creación del instante y vivir ese momento valorando lo que está a nuestro alrededor. Ejercicio en la oscuridad busca la felicidad de vivir, de escribir y de existir. Disfruté del resumen esencial de los pequeños versos al final de cada poema, de los recursos que representan la naturaleza tal cual, con aleatoriedad aparente y que sin embargo es su propio orden. Asimismo, disfruté de lo sensorial del poemario, de las sinestesias y las referencias al pasado indígena, la naturaleza mesoamericana y norteamericana y el comportamiento de su naturaleza. Fue un gran viaje y aunque es un instante efímero de vida, aquella sinfonía de viento, agua, tierra y fuego queda tatuada en el alma de quien escribe esta reseña.


 





Ejercicio en la oscuridad / An Exercise in the Darkness (Pandora Lobo Estepario Productions Press, 2021)

 

 



Álvaro Torres-Calderón es Abogado peruano y Profesor Asociado del Departamento de Español de University of North Georgia. Ha participado en la publicación de Alejo Carpentier ante la crítica, Caracas: Monte Ávila 2005, con el artículo “Alejo Carpentier y el hombre fronterizo: una constante en el Reino de este mundo”, Publicó "Nación, identidad y frontera en la prosa de Clorinda Matto de Turner" en Tinta Expresa (2015). Publicó su poemario "Claroscuro," en Lima, 2010 y la versión en español/inglés en Chicago, 2014. Considerado en dos antologías poéticas en España y Rumanía. Tiene poemas traducidos al rumano y poemas publicados en inglés para Stonepile Writer's Anthology con la University of North Georgia Press así como poemas, artículos y entrevistas en revistas y páginas digitales norteamericanas, latinoamericanas y españolas. En 2018 ha publicado su libro Mujer, nación y progreso en el discurso del exilio de Clorinda Matto de Turner y Juana Manuela Gorriti. Sus temas de investigación abarcan diferentes áreas entre los cuales se encuentran el género, la identidad, la nación, las fronteras y el poder.

 

 

 

 

Monday, March 15, 2021

Translator’s Note for An Exercise in the Darkness

 

Translator’s Note for An Exercise in the Darkness

Xánath Caraza created this book as a literal exercise in the darkness. Always interested in exploring new styles and new techniques, Xánath decided to write much of this book by hand while she was visiting family in Mexico. She would get up so early in the morning to write that it was still dark out, and there was often no electricity. The three sections of the text celebrate three parts in the world where she has lived: the “Fertile Land” of Mexico, the “Great Plains,” reflecting her current home in Kansas City, and the “Random Punctuation” that birds created in the sky when she lived in Vermont. 

In each of these locations, the poetic voice celebrates nature and poetry. Eventually, the symphony of the forest with which we begin this collection concludes with the ink of the written verses, while poetry is commanded to “rend the pages. Sprout from the subsoil of this book that is born of the darkness.” Nature suffuses this poetry that grows into the light.

The nine students in my Spanish 426 Literary Translation class at Lycoming College (Hanna Cherres, Joshua Cruz-Avila, Zachary L. Donoway, Angelina M. Fernandez, Luis Felipe Garcia Tamez, Nicholas A. Musto, Julia L. Nagle, Aaron Willsea, and Joshua H. Zinngrebe) translated this book with me over the course of the Spring 2020 semester.  Five of the students had been in a previous class where we translated Xánath Caraza’s It Pierces the Skin; the other four were new to translating with me. Each of them brought his or her own personal perspective to this very personal collection; finding a unified voice for the final product was one of our greatest challenges.

Since the texts in An Exercise in the Darkness are short, students were able to work on every draft of each of these 66 prose poems.

 

BLUE GROUP

GREEN GROUP

PURPLE GROUP

GROUP A

Luis

Aaron

Nick

GROUP B

Julia

Josh C.

Angelina

GROUP C

Zack

Joshua Z.

Hanna

After translating a series of poems for homework, students would meet in the “alphabet” groups to compare their translations and come up with a joint second draft. In the next class period, the “color” groups would compare those second drafts to create a third draft. And so on.

The book ended up being a beautiful, but challenging translation puzzle. Most intriguing of all were the small poemitas that follow each of the longer prose poems. Because of the differences inherent to English and Spanish word order, my students and I found that it was sometimes necessary to change the order of the lines in the poemita so it would make sense in English, and to do that, we also needed to change the order of the longer prose poem. For example, in “Without Birds,” the poemita reads: “Acompaña / los siglos / la profundidad.” The singular verb in Spanish makes it clear that “la profundidad” is the subject. In English, on the other hand, we expect the subject to be at the beginning of the sentence, so if we were to leave the subject at the end, the poemita would not seem to make sense. Moving the subject to the beginning (“Profundity / accompanies / the centuries”) required us to move what was originally the fourth sentence in the prose poem to the beginning. Luckily, these texts are fluid enough that they allow for this type of mobility.

Some of our greatest challenges in interpreting these texts related to the need to specify possessive pronouns in English, while Spanish allows for greater ambiguity in this sense. For example, in the poem “Se entretejen con la piel,” we had to decide whether our translation of the title would retain the generic “the skin” or whether it should specify “her skin,” “my skin,” or “our skin.” Although we most often chose the first person singular, in this case, we chose to broaden the scope, believing that desires intertwine with the skin of all of us.

Because these short texts are so poetic, it was imperative to try to capture the fluidity of Xánath’s texts, the echoes of words that reappear throughout the book, the alliterations and internal rhymes and personification. While I think we were generally successful, we weren’t able to come up with a play on words to recreate the two meanings of “copa” in “El Chinini,” where the “copa” [canopy] of the tree magically transforms into a “copa” [wineglass] on a table.

I would be remiss if I failed to mention the challenges students confronted while finalizing this book in Spring 2020 when the global pandemic made face-to-face classes impossible. Fortunately, all nine of the students were able to continue meeting together synchronously through videoconferencing. They were still able to work in their separate groups through Zoom sessions, and they were able to share their screens and edit the poems together in that way. Their dedication to this project in the midst of everything that was going on was admirable, and I believe that, for many of them, being able to grapple with Xánath’s beautiful text provided some respite from a world that was filled with unprecedented levels of stress and uncertainty.

I offer my deepest appreciation to each of them for their hard work, to Tudor Şerbănescu for his amazing visual translations of these texts, and of course, to the incomparable Xánath Caraza for allowing us to join her on this journey through the darkness and into the light.

                                                                                                            —Sandra Kingery

Monday, September 02, 2019

Comentario al libro ‘Balamkú’ por Manuel Ramos


Comentario al libro Balamkú por Manuel Ramos


Xánath Caraza
Traducido por Sandra Kingery
Fotos por Stephen Holland-Wempe
Prólogo por Elizabeth Coonrod Martínez
Pandora Lobo Estepario Production Press—abril de 2019

La sinopsis editorial del más reciente poemario de Xánath Caraza incluye lo siguiente:

“Hay más de mil sitios mayas antiguos registrados sólo en el estado mexicano de Campeche (el lado oeste de la Península de Yucatán), incluyendo la docena visitada por la poeta Xánath Caraza donde compuso los poemas en este texto. Balamkú es uno de esos sitios, el más conmovedor de todos para ver y experimentar. Las ciudades antiguas de nuestro hemisferio, Calakmul, Balamkú, otras bajo el término amplio “maya” y muchas en el México central son importantes para ser vistas y para ser estudiadas.  Los versos de Xánath Caraza nos proveerán de un mapa de ruta espiritual acompañado de hojarasca, piedras mayas, viento y serpientes líquidas de jade grabadas en cada una de estas páginas.”



La noción de poesía como “mapa de ruta espiritual” quizá no sea una idea nueva mas es perfectamente apta cuando se aplica a las palabras, imágenes, sonidos y esencias encontradas en este libro.  Xánath (una de las contribuidoras regulares para La Bloga) es merecidamente conocida por su uso intricado e imaginativo del lenguaje para expresar el espectro de la emoción humana completo.  Balamkú reafirma y agrega a esta reputación.

La poesía de Xánath es un bello ejemplo de la poeta atrapada en el éxtasis de su arte.  A lo largo de las páginas, el lector es llevado a mundos de sueños fantásticos, humeantes junglas de deseo e historia, recordatorios eternos de una civilización desaparecida que de alguna manera persiste y nos impacta hoy en día.  Así como un cirujano preserva la vida con un fino y filoso bisturí, Xánath conjura visiones de un paraíso perdido con unas cuantas palabras perfectas.

Consideren, por ejemplo, el poema “Las flores se desbordan”

Habla los secretos de antaño, piedra maya. /Blanca eternidad labrada en intrínsecos diseños. /Las serpientes se entrelazan en los muros. / Frente a ellas la palabra sagrada se enuncia. / Se convoca a los sabios y poetas, sacerdotes y emperadores. / La catarsis inicia con la noche. / Las antorchas se encienden, el copal humea. / Es tiempo de hablar con los primeros dioses. / La poesía se entona y las caracolas suenan, guían la voz junto con el fuego de la hoguera. / Son las flores las que ahora se desbordan, frágiles pétalos de nube. / Los aromas nocturnos se intensifican. / El perfume sagrado se esparce, atrae las bestias. / La música sigue su curso con el agua y la lluvia
cae, respuesta divina.


Xánath dice en sus palabras previas que reconocer y darse cuenta que fue “parte de la gran familia maya” ha despertado un “fuego abrasante” en su interior.  Respondió al llamado de sus raíces indígenas e incursionó en junglas, insectos, aromas y la belleza oscura de la tierra original ancestral.  Como apunta, honra a aquellos que vinieron antes que ella con su poesía.  Su viaje la llevó a Balamkú, donde ofreció poesía dentro de una pirámide.  Aprecia que tal vez haya sido la única persona en leer poesía en Balamkú en cientos de años.

Ahora los lectores pueden compartir esta misma poesía y viajar con la poeta al corazón de los recuerdos.  El poemario está dividido en trece secciones, varias de éstas son observaciones de un sitio en particular.  Cada poema ha sido presentado en español e inglés.

Escuchamos con respeto la belleza y la pasión de las palabras de la poeta.  Y aceptamos la verdad que la poeta encontró en su búsqueda y que ella ha entregado en su mensaje poético a nuestro mundo extraño y olvidadizo.

Hasta luego.

Manuel Ramos escribe novela negra. Su más reciente libro es The Golden Havana Night (Arte Público Press)